miércoles, mayo 18, 2016

"Todo lo que quieres se encuentra del otro lado del Miedo" Jack Canfield

Nuevamente acá estoy fusionando las letras, la meditación al estilo “Duvraska” y el aprendizaje diario. Hace días que vengo pensando en abordar este tema Miedo-Excusas, confieso que el titulo provino de noticias del acontecer diario acerca de mi país Venezuela y justo después de leer alguna de ellas me dije “cuando el miedo ataca, crecen las excusas” cierto que el gobierno de Venezuela en este momento pudiese ser llamado el maestro del terror y las excusas cuando se trata de mantener el poder y no otorgarle al pueblo lo que es de él, cohibiéndole el  derecho a exigir la libertad y el bienestar. El caso del gobierno de Venezuela constantemente se ve amenazado, según ellos, pero la pura verdad es que el  miedo a perder el poder, se ha convertido en el protagonista de la novela originando las mil y una excusas para combatir el miedo que sienten en terror atropellador hacia el pueblo de Venezuela. Lo dañino de este caso, es que el miedo de unos pocos conocidos como “Revolucionarios” y sedientos de poder no se conforman con vivir el miedo ellos solos, sino que contrariamente crean consternación en contra de su propio pueblo y sin escatimar recursos y mucho menos interesarle lo que provenga de su sentimiento de pánico bloquean sus mentes y buscan bloquear a toda Venezuela con la creatividad de sus excusas. En fin, yo pudiese tomar como ejemplo al Gobierno de Venezuela que le queda como anillo al dedo el título de este artículo; sin embargo, prefiero abordar el tema con ejemplos más sencillos porque definitivamente hacerlo con el gobierno de Venezuela como protagonista seria  adentrarnos en una “Historia sin Fin” creada en forma de circo.

Dicho esto, prefiero abordar el tema de los miedos y excusas con ejemplos menos densos que la política. Así que podemos comenzar, pintando un escenario en el cual el protagonista es una persona cualquiera. Una persona, con una ilusión de hacer algo diferente con su vida. Esta persona desea hacer algo, no sabe qué específicamente, pero está segura que quiere algo diferente.  Una persona a la cual le vienen mil ideas a la mente y se dice para sí misma constantemente “Listo, exactamente eso es lo que quiero.” Cambiando de idea continuamente cada vez que le viene uno de esos pensamientos rebote. Yo le llamo pensamiento rebote, porque como no tiene claro lo que quiere y aunque cada idea es mal genial que la anterior, va saltando de un lado a otro sin logro alguno, en vista que solo crea ilusiones y por tanto no concreta ninguna idea, finalizando peor que como comenzó.  Hasta ahora, solo describo lo que desde mi perspectiva, sería el principio de como el miedo comienza a perseguirte incansablemente y así sin poder evitarlo aparecen las incontrolables excusas. Justo en este punto, es cuando el miedo le entrega la batuta a las excusas y estas últimas se convierten en el lobo feroz del cuento. Ese, que solo está esperando que se aparezca contenta caperucita roja, en el bosque tarareando una canción, para darle otra ración de aullidos y hacerla retroceder, limitándole su espacio sin  permitirle movimiento alguno. Por otro lado, las excusas comienzan a crecer descontroladamente en la mente, incapacitando a esa persona y generando siempre la misma repuesta “No” un no con diferentes apellidos, pero al fin y al cabo un NO, un no puedo, no es para mí, no me lo merezco, no está fácil, no es conveniente en este momento, no creo que lo logre, no, y no, y no etc… conclusión el plan no es viable y ni siquiera se invirtió tiempo en accionarlo. Resultado= Caos, más miedo, más excusas.

Estimados lectores no digo que emprender una idea sea cual sea, será sencillo; pero, si estoy segura que será más cuesta arriba si no se tiene ni la más remota idea de hacia dónde dirigiremos nuestras  energías. Entonces hay que comenzar por el principio, y este no es otro que visualizar una meta, tener un sueño cualquiera no importa que tan loco parezca para otros, ese es tu sueño y meta. Y tú y solo tú necesitas creer en él.  Y resalto “creer en el”  porque creer es la clave para lograrlo. Segundo si tienes una meta y crees en ti, más que en tus miedos y excusas estarás mucho más cerca de salir airoso de este dilema llamado “Miedo-Excusas.” Los miedos y excusas siempre atacan, pero la única manera de combatirlos es haciéndonos más grande que ellos. Es creyendo en las habilidades que tenemos para lograr esa meta que tanto deseamos. Ahora que tenemos la meta clara y creemos en nuestras habilidades, el punto siguiente es  agregar un plan para llegar a la meta, es decir, planeamos el camino paso a paso hacia nuestra meta, como por ejemplo; Que recursos tengo? Que requiero para lograrlo? Donde encuentro información acerca de lo que quiero?  Como me conecto con personas relacionadas a mi meta? Que habilidades debo mejorar y cuales debo aprender? Que oportunidades tengo para lograr mi meta en corto, mediano o largo plazo? Cuanto tiempo debo dedicar a mi plan diariamente?  Cual es mi presupuesto? Basándote en estas y algunas otras preguntas diseñas un plan a seguir, buscando recursos ayudándote del internet, páginas sociales, amistades, círculos sociales a los que perteneces, familiares, amistades, etc.

Una vez creado tu plan restan dos cosas por hacer, Activarlo y Revisarlo con objetividad para rediseñarlo si así fuere necesario. Recuerda, Activar es el punto más transcendental para llegar a la meta, “sin acción no hay resultado”.
Por otra parte está el plan, el cual debemos manejar con suficiente flexibilidad para readaptarlo en el momento que se requiera. Ten presente, que tal vez en este punto del camino, puede que las excusas reaparezcan haciéndote saber que “el plan no es viable.”; sin embargo, en esta ocasión esta excusa puede ser muy oportuna y de mucha ayuda, pues nos  permitirá reevaluar y regalarle más creatividad al plan original.  Ten en mente. El plan puede cambiar pero, la meta debes mantenerla.

Finalmente quiero concluir, dejándote algunos puntos principales para que tus miedos y excusas no tomen más fuerza de la necesaria:

-        Si deseas algo, enfócate sin distracción. Metas solidas traen resultados seguros.
-        Cree en ti y reconoce tus habilidades para lograr tu meta.
-        Investiga y estudia los recursos que tienes y aquellos que requieres.
-        Diseña un plan de acción flexible y  suficientemente maleable para readaptarlo a nuevas circunstancias.
-        Acciona tu plan, trabajando a diario por tu meta.
-        Se constante y perseverante siempre enfocado en tu meta.
-        Mejora tus habilidades actuales.
-        Gana nuevas destrezas que te permitan destacarte y acercarte a tu meta.
-        Revisa tu plan original y readáptalo a tu situación actual.
-        Tu plan puede cambiar, pero tú meta No.


Hasta el próximo sueño y recuerda… 
                                                           Sueña, Activa y Disfruta.

1 comentario:

Omar Feliciano dijo...

Muy interesante, te hace reflexionar , perfecto para enderezar algunos rumbos torcidos, me encanto!