miércoles, agosto 24, 2011

Mi Arcángel Guardián

Miércoles 30 de Julio de 2008
Te estoy viendo soñar, te siento soñar y no hay duda… Sueño contigo!!!
Hoy retardo las sabanas que a diario cubren mi cuerpo y arropan mis sueños, solo para regalarle a mi ángel guardián unas pequeñas palabras.
Tu, Gabriel.
Dios sabe que me regalo este nombre para ti y que sin duda llevas contigo la luz que el mismo te dio desde que fuiste concebido en mi vientre, luz que me transmites en cada paso que das, cada palabra que pronuncias y en cada gesto que realizas.
Cuan grandioso es tenerte a mi lado, cuan grandioso es que yo este al tuyo? Cada uno lo sabe y cada uno lo agradece desde lo profundo de su corazón.

“Somos dos y de momentos somos uno solo”
Yo vivo tus emociones, tu vives las mías
Yo lloro tu dolor, tu lloras el mío
Yo sonrío tus picardías, tu sonríes las mías
Yo soy tu apoyo, tú eres el mío
Yo te motivo a seguir adelante, tú inspiras mi camino
Yo te siento en mi corazón, tu sientes el mío
Si dijese lo grande que se infla mi corazón al nombrarte, te aseguro que observarías que se inflaría mucho más que el infinito universo que nos rodea. Mucho más de lo que imaginamos, cuando decimos que nuestro querer es como Buzz Lightyear unos de tus cómics preferidos.
Hemos vivido momentos espectaculares y los que nos faltan por vivir. Sin embargo, en este momento preciso de nuestras vidas nos hemos regalado de corazón tanta compañía, que confieso nunca imagine tenerla cuando pensé en concebirte. Cuantos miedos invadían mis pensamientos en aquel momento, cuanta libertad pensé tenia y perdería.
Y es que, Gabriel. A veces pensamos que lo tenemos todo, que nada falta y nada sobra. Hasta que la luz divina, entra por tu ventana una mañana e ilumina tu vida regalándote mas libertad de la que creíste jamás tener.
Tu me haz enseñado lo valioso que es reír, lo grandioso que es llorar, pero por sobre todas las cosas lo maravilloso que es amar con tal desprendimiento, que terminas amando en cantidades inimaginables.
Mi querido arcángel, hace poco hablaba del amor y es que verdaderamente la palabra AMOR, es tan grande y hermosa que no tiene definición. Es cierto que podemos amar de diferentes formas, amor de padres, hijos, hermanos, pareja, amigos y otros más. Y sin embargo, tu has traído contigo en una sola palabra todas estas formas de amar y mas de eso.
Tu, mi aleccionador ángel crecerás junto a mí y lejos de mi. Y aun así viviremos unidos por el sentimiento más grandilocuente que existe, “El Amor”.
Cuanta compañía siento con solo pensarte y recordarte? Y que orgullosa me siento con cada lección que vivo a tu lado.
Experimentar de vez en cuando distancia, nos ha hecho consolidar nuestros sentimientos y confiar el uno al otro.
Pudiera escribirte tantas cosas más, que no acabaría las hojas ni las letras del abecedario al componerlas en frases para ti. Y como no concluiría al definirte mis sentimientos como madre, me despediré en esta oportunidad solo para no aburrirte en letras que apenas recién comienzas a conocer, no sin antes agradecerle a Dios:
- Por haberme dado el regalo, de ser tu madre
- Por regalarme, cada segundo a tu lado
- Por regalarme la tranquilidad, que respiro junto a ti
- Por aleccionarme y aleccionarte a ti
- Por toda la familia, que ambos poseemos
- Por la compañía que nos regala, cada día de nuestras vidas
- Por el rayito de luz, que se mantiene brillando en nuestra casa. Aun cuando creemos, que las luces han sido apagadas
- Por nuestras vidas y simplemente por existir

Gabriel que dios te bendiga siempre, te quiere “Al infinito y mas allá”. Tu madre
Hasta el próximo sueño…

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