lunes, septiembre 01, 2008

Yo, tú o ambos

Emprender un viaje es cuestión no de valentía, sino de querer hacerlo y decidir por el. A pesar que en diversas ocasiones hayas dicho que lo harás y mientras preparas tus maletas encuentras mil objeciones para iniciarlo, deshaciendo no solo el equipaje sino ese tú gran sueño.


Pues bien, hoy te traigo un gran sueño convertido en cuento. No se si te gusten los cuentos ,a mi particularmente me encantan y tal vez por ello este sueño se haya convertido en una fábula que arropa fantasía y realidad.


Aquí voy…


Tal vez sea yo, tú o ambos quienes estemos perdidos por el camino de la vida. Se puede creer que transitamos juntos un espacio; sin embargo llego el momento de abrir los ojos hacia el infinito paraíso que envuelve este andar.


Observo dos caminos y allí entre rayos espectaculares y verdosos pastos en espera del florecimiento, estas tú. El otro camino se inicia justamente en un área cuya depresión se ha abierto al vacío a causa de constantes temblores y derrumbes, puede dar miedo pasar por allí luego de estar tan acompañado de la naturaleza hermosa que embargaba ese, tu camino.


Sin poder evitarlo, he caído y rodado hasta el fondo. Solo hay tierra y escombros mientras me desplomo por ese abismo y finalmente sin ya mas a donde ir decido levantarme para sentir mi cuerpo y descubrir que tal me siento después de los golpes.


Que suerte! Estoy completita… algunos rasguños en mis brazos, heridas profundas pero no de muerte alrededor de mi pecho, desgarres musculares en mis dos piernas, mi cara cubierta de arena permitiendo solo ver mis pupilas al abrir mis ojos. Mi cabeza, fantástico! se encuentra en el mismo lugar en otro espacio pero en su lugar, con unos que otros rasguños, si se es muy observador.


Ahora que ya estoy de pie, sin pensar siquiera en apoyarme en algún árbol (Veras acá no hay nada, solo arena y sequía) sigo el camino día a día, observo el firmamento de un cielo que con sol, luna o sin ellos, refleja sin cesar luces esplendorosas de colores como los de un arcoiris, esas luces guían mis pasos.


Si, hacia allá voy y mientras estoy allí disfrutando, visualizo y reflexiono que ya nada es igual al principio. Ya no veo solo arena seca y rocosa, ella se ha convertido en tierra de abono de la mejor, según veo. Desde aquí comienzo a divisar el resurgimiento de un pasto mucho más verde, que el descrito anteriormente.


Que Sorpresa, también existen infinidad de plantaciones que recién germinan acompañadas de fotos espectaculares que descubren sus colores y especies, tal vez para que ellas mismas logren ver la hermosura que son y crezcan fuertes para ofrecer diversidad de frutos.


Es un camino maravilloso este donde ahora me encuentro, distinto al tuyo o al de algunos tal vez, ofreciéndome medicamentos de su propia cosecha para sanar mis heridas y rasguños, es un camino que no me ha dejado atrás sino que me ha incorporado a el y el a mi.


Es por eso que ya no me ves, recuerda… me descuide y no estaba atada a ningún árbol, no había anclas, ni cuerdas, así que caí a pesar de ti y del sostén que deseabas brindarme para acompañarte en tu camino.


No hay duda este es el mío. Un camino, que renace y se transforma según lo ames, uno donde se comparte con gracia pero sin solicitarla, ese camino donde hay cobijo para todos, aquel donde si te agotas y estas dispuesto a estirar tu mano para recibir el agua que te fortalece el espíritu, logras levantarte con mas fuerzas que antes. Estoy como nunca creí estaría, con mis miedos y ocurrencias, con mi sonrisa y mi llanto, nada se ha ido soy yo, en este mi nuevo destino, contenta después de haber recibido esa calurosa bienvenida.


Ahora tengo más sueños,

más letras que regalar

más amor para entregar.

Talentos por aflorar,

éxitos que cosechar

frutos que saborear y

bendiciones que agradecer.


No espero que transites mi camino a pesar tuyo y solo para estar conmigo. No, tú tienes el tuyo y yo el mío.

Solo ten presente en su momento, que si te encuentras al borde de uno de los precipicios colgado bajo el sostén de una gruesa pero delicada soga, lo mejor es que saques tu navaja y te entregues a caer. Relájate, tu camino seguirá siendo el tuyo y estará diseñado exclusivamente para ti de ninguna manera será el mío. No porque no quiera compartirlo sino porque ya no seria el tuyo o el mío, sino el nuestro. Y que bien, si se consiguen y que bien si, no.


Finalmente mi querido socio lo importante no es conseguirnos para acompañarnos porque, si. No, en definitiva es mucho más que eso.


Te confieso a ti, a mí, a ambos y a todos que lo más trascendental de estos viajes, es recordar los maravillosos acompañantes que he tenido.


Tu en que camino te encuentras?, Que espacios has transitado?, Cuantos acompañantes has tenido?, Cuantas veces has caído por precipicios inesperados? Y más significativo aun, cuantas veces te haz levantado adolorido pero con mas sueños y fantasías que antes?.


Estoy segura que existen espacios inexplorados llenos de aventuras y hermosos paisajes. “Un sueño hecho realidad, tiene la capacidad de curar todos los rasguños. Los miedos, que te detienen para alcanzarlo solo tienen el poder de profundizar las heridas. Esta en ti caminar cojo y dependiente, toda tu vida o explorar lo inexplorado".


Hasta el próximo sueño…

1 comentario:

Jesus dijo...

En definitiva, lo que llega a mi mente al leer este hermoso sueño es, no importa que tanto caigas al precipicio lo que importa es que te levantes y le saques el mayor provecho a esa caida para aprender de ella, seguir adelante y asi alcanzar tus sueños.

Gracias por compartir este lindo sueño.

Un Abrazo.