jueves, agosto 21, 2008

Un sueño de Cinco



En esta oportunidad deseo acercarme a cinco de las personas que mas quiero, sin dejar a un lado el amor infinito que tengo por mi hijo y por mi querida sobrina y demás familiares y amigos.

Se trata de mi familia, específicamente de mis padres y mis hermanas de sangre y crianza. Claro si contamos realmente solo serian cuatro (4) pero conmigo son Cinco (5) y para querer a otros debo incluirme primero yo porque sino todo seria en vano. Pienso y sostengo que si me quiero a mi misma tan infinitamente, pues mi amor se vuelve para otros en la misma medida y eso para mi es grandioso.

Hace poco tuve una grandiosa experiencia y aunque no fue cercana, es decir, no la viví del todo porque no la ejercite por completo, sin embargo me hizo revivir etapas de mi vida maravillosas. Una de ellas, tal vez la habré olvidado por la inconciencia que vivía en mí en esa época, claro como recordar momento a momento todo lo que vives en el vientre de tu madre, medio tocado tal vez a la edad que tengo, pero así fue. Así que este maravilloso momento me regaló la posibilidad de soñar y por ello les cuento:

Escuchaba en una experiencia de aprendizaje fabulosa para jóvenes o como bien se les llama adolescentes, a una de las facilitadoras en un ejercicio de visualización, en realidad se trata de un ejercicio tratado en lo que llaman “Constelaciones Familiares”, es que describirles mis sentimientos en ese preciso instante no llegaría a definir mi sentir, de todas formas haré lo posible por hacerlo, solo para dejarles el sabor de la curiosidad de lo que puedes descubrir cuando te retornas al momento en el que fuiste concebido o procreamos a nuestros hijos.

Cierra los ojos y solo escucha esto que me he imaginado para describirte parte de mi experiencia. Al fondo se escuchan cintilleos brillantes que tocan acompañados de un hermoso sonido, un corazón que late en el medio de una burbuja de agua. Un discurso de hermosas palabras definen que ese corazón que escuchas, es el tuyo junto con el de tu madre fusionados en uno solo y concentrados en esa bolsa espectacular que te dio vida durante 9 meses? o menos para aquellos que nacieron prematuros, pero esa bolsa que nos acobijo durante ese tiempo que todavía no había conciencia pero si vida.

Vivir la experiencia encantadora de estar en el vientre de mi madre y revivir en episodios espectaculares cuando escuchaba los latidos del corazón de mi hijo Gabriel en casa, con ese aparatito espectacular que así me lo permitía al acercarlo a mi vientre, trajo a mi episodios felices y tristes en escasos segundos. Sentirme conectada con mi amado hijo y con mi vida de esa época, con el esposo escogido, con el padre amado de mi hijo y con el miedo que confieso me invadió por instantes al imaginar a mi hijo haciendo este ejercicio, diciendo esas hermosas palabras que Lissett la facilitadora de esa vivencia pronunciaba, no solo me hacían sentir orgullosa de llevarlo en mi vientre, también me llenaba de pánico que por un momento mi hijo sintiese la ausencia de no compartir con sus padres en una misma casa y bajo una misma familia. Fue como estar entre dos aguas distintas, que por fin consiguieron un solo cause la paz y la tranquilidad de saber que mi hijo podía también decir cuanto amaba a su madre no solo por ser su madre, sino por haber escogido a su padre y cuanto ama a su padre no solo por serlo, sino por regalarle la madre que tiene. Un lazo de amor que se vive desde que estamos en el vientre de nuestra madre, un cordón que aunque puedan cortar sigue existiendo para toda la vida con nuestros padres, de ambos nacimos y a ambos le debemos nuestra existencia.

Es que al tener mis ojos abiertos apreciaba no solo el vientre de mi madre, sino el amor que debe existir en la pareja al concebir un hijo, ese amor que se conjuga en un solo ser y que sin saber que ha comenzado a crecer esa pequeña semilla que llevas dentro, te escuche, hable y sienta amor por todo lo que le rodea e igualmente aprecie el amor que le entregan sus padres.

Y es aquí precisamente donde me detengo, para auscultar la imagen de aquellos que me engendraron y a cerciorarme de si en verdad les he apreciado de la forma correcta.

Forma correcta? Bueno esto deja un campo abierto, ciertamente cada cual debe tener una forma correcta y en este caso defino solo mi pensar y mi criterio personal cuando me pregunto, no solo a partir de este ejercicio sino desde mucho antes. Este ejercicio me ayudo a concentrar y sacar por fin de mi mente mis preguntas y respuestas, plasmándolas entonces en letras que como ya he dicho, es el mejor don que Dios me regalo.

Sigo entonces… me he preguntado

1.- Cuanto me he preocupado yo por mis padres?
2.- Cuanto les he devuelto su amor y cariño?
3.- Cuan bien les he ofrecido comprensión?
4.- Cuanta compañía han recibido de mi?
5.- Cuanto entiendo sus preocupaciones y las comparto?
6.- Cuanto les ayudo?
7.- Cuantas veces me siento con ellos a escucharles y no a oírlos?
8.- Cuanto dolor me causa su dolor?
9.- Cuanta alegría han traído a mi vida y yo a la de ellos?
10.- Cuan bien se sienten en su vejez?
11.- Que les puedo aportar yo en sus momentos difíciles?
12.- De donde parto para verles sonreír?

Y pare de contar… cuantas cosas mas me puedo preguntar? Y más importante aun que tantas otras preguntas puedes tener tu y cuantas respuestas podemos tener para ellas? Hemos o agradecemos a nuestros padres por nuestra existencia, por el amor recibido y cuanto nos comprometemos con ellos para que prosigan su camino sin nuestra presencia pero con nuestra compañía.

Gracias Dios por los padres que me has dado
Gracias mami por escoger a mi padre y disfrutar con el mi vida
Gracias papi por compartir con mi madre el placer de tenerme como su hija

Y por supuesto no puede dejar de agradecer al momento que me han regalado las personas que me invitaron a esta experiencia.

Maria Mercedes, Lissett y Gaby no se quien quedo mas impresionada si los adolescente a los cuales iba dirigido el ejercicio, ustedes por mi cara y relato durante y después de la experiencia o yo por lo acontecido en el transcurso de un encuentro inesperado con mi yo mas interno.

Hasta el próximo sueño…

MADISON HIGH SCHOOL CLASS OF 2020 - TODAY IS YOUR DAY. NO DOUBT. YOU ARE A WARRIOR

We made it Gabriel! woo-hoo.... “Even in times of trauma, we try to maintain a sense of normality until we no longer can. That, my friends, ...