domingo, mayo 18, 2008

La fuerza de nuestra unión...

Dime con quien andas… y sabré algo mas sobre quien serás! Se que el dicho no es tal cual lo he comenzado, sin embargo es así como le doy comienzo a este nuevo articulo de sueños.

Cuantas relaciones hemos tenido, tenemos y tendremos a lo largo de nuestra vida? No se si alguno de ustedes las lleva cuantificadas en el libro de la vida por lo que imagino que deben ser muchas e infinitas por buscarle una descripción generalizada, ahora bien ¿Cuantas de esas relaciones que conectamos diariamente nos conlleva a profundizarla y a encontramos con personas que nos facilitan aprendizaje de una forma u otra? Alguno de ustedes sabe cuantas personas pueden conformar la respuesta a esta pregunta.


Es aquí en esta respuesta donde quiero detenerme solo por un asunto de reflexión. Durante el camino que he recorrido me he encontrado con muchísimas personas de las cuales he aprendido agradable y desagradablemente, es decir, con acontecimientos preciosos y otros que por supuesto no puedo catalogar tan rosas; sin embargo como el tema que tratamos es el de aprendizaje no por ser desagradable u oscuro el día dejamos de aprender, es mas me atrevería a afirmar que mientras mas desagradable la situación u oscura mas se aprende, raro no?


En fin lección y aprendizaje es lo importante sin importar mucho de donde proviene? No lo se espero por tu comentario…


A veces cuando se nos pide nombrar a por lo menos 5 personas que hayan influido directamente en nuestro aprendizaje nos cuesta conseguirlas, tal vez esto ocurra porque no vemos sino el como y que aprendimos, el de quien? es lo ultimo que observamos. Sin embargo puede que haya sido de quien menos lo esperaste, de quien nunca te fijaste y hasta de quien nunca le pediste te aleccionara pero es así. Por ello es que entre lecciones y reflexiones he encontrado a alguien muy especial, no solo por quien representa para mí sino por las lecciones que he aprendido y quiero seguir aprendiendo a su lado.


Hace poco entre un proceso de meditación y reflexión vino a mi mente las grandes aventuras que vivo a diario con mi hijo Gabriel Alejandro, todos los que tienen hijos estarán de acuerdo que vivir con estos pequeños inocentes, cada día es una aventura por descubrir pero sorprendentemente en cada aventura he encontrado una lección, no se cuantas lecciones hayan recibido ustedes solo te voy a contar algunas de antes y de ahora.

“La primera vez que mi hijo me dijo que porque estaba estresada al tratar de indicarle que se vistiera para salir” con solo 3 años mi hijo percibió y me paro de insofacto al decirme en su vocabulario “Epa que tu estés lista no quiere decir que yo también, dame mi momento y mi espacio, no me acalores como tu lo estas sin tener yo ni una pizca de haberte ocasionado tal calor…”

“Cuando solicito de mi parte un respuesta por haberme separado de su padre” Con tan solo 4 años mi hijo pudo decirme en sus palabras “Cuéntame quiero saber mas de ti”.

“Su primera salida a casa de su amiguito Ruben” Confía en mi, me has enseñado como comportarme y estate segura que te lo agradezco. A sus 5 años apenas

“La caída de sus dos primeros dientes” Debes ser valiente para enfrentar los cambios que vienen aunque generen dolor, lo que se acaba hoy renace mañana mucho mejor que antes. A sus 6 años, sorprendente no? Muchos a una edad adulta no sabemos ni como se saborea esto.

“Aprendiendo a correr bicicleta” A pesar del miedo que le genero enfrentar que su segunda rueda de entrenamiento ya no estaba porque también se había roto, al día siguiente con tal determinación se monto en su bicicleta y enfrento con soltura y perseverancia manejar su bicicleta por primera vez sin su rueda de entrenamiento, en 5 minutos ya andaba solo conociendo los secretos de su bicicleta.

“Sus intentos de aprender a amarrarse los cordones” no solo me hicieron ver con sus 6 añitos que puede desesperarse y hasta dejar de escuchar pero cuando se concentra y escucha no solo aprende la lección sino que aprende a decirse a si mismo “Si Puedo”.

Que al escuchar rumbo al colegio al Dr. Camilo Cruz en su audio libro La Vaca, pueda decirte sin mayor problema “No entiendo bien todo lo que este señor dice, lo único que se es que se parece a lo que el simio “Rafiki” le dice a timón en el rey León, Ve mas allá de lo que vez”

Estas son solo una de las pocas aventuras vividas con Gabriel Alejandro y que como su socia de aprendizaje me ha llevado a visualizar varios principios que aplica:

Principio de la Inocencia: Todo facilitador inocente de su papel conlleva mejor al aprendizaje que aquel que se prepara para serlo, es decir, cuando facilito desde el amor puedo llegar a que mi socio de aprendizaje descubra mucho más de lo que simplemente enseño con mis palabras.

Principio del silencio: Tu actuar es mucho mas importante que lo que dices.

Principio de la pregunta directa: Lo que quiero saber te lo pregunto, no me escondo en otras palabras para que me lo digas.

Principio del resultado: Si ya lo conseguiste porque repites el proceso, vamos a otra cosa...

Principio de la observación y escucha: Observa todo lo que escuchas, escucha todo lo que observas.

Principio del aprendizaje continuo: Aunque no me lo pidas te estoy observando y aprendo de ti y de todo lo que me rodea.

Principio de la Justicia: Lo que es justo para ti tal vez no lo sea para mí, sin embargo podemos ganar ambos algo que no es justo sino ganancia.

Principio de la perseverancia: Hasta que no lo logre no dejare las cosas como están, el fin lo tengo claro y por eso perseveró en lograrlo.

Principio de la confianza: Confío en lo que te enseño así como confío en lo que aprendes.

Estos son solo algunos de los principios que aplica mi facilitador mayor y se me ocurre que tal vez ustedes puedan anotar en sus comentarios algunos otros principios y ayudar a conformar una gran lista para ser facilitadores de vida y de aprendizaje.


Hasta el próximo sueño…

MADISON HIGH SCHOOL CLASS OF 2020 - TODAY IS YOUR DAY. NO DOUBT. YOU ARE A WARRIOR

We made it Gabriel! woo-hoo.... “Even in times of trauma, we try to maintain a sense of normality until we no longer can. That, my friends, ...